Esta casa es una propiedad renovada que combina amplitud, versatilidad y una ubicación privilegiada con vistas directas a la bahía de Palamós y Playa de Aro. Su distribución en dos plantas independientes —de 120 y 85 m² respectivamente— permite alojar a dos grupos con total privacidad, o bien ocupar el conjunto como una única residencia amplia y bien equipada. 

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El exterior acompaña a la altura: parcela vallada de 600 m² con jardín, piscina con vallado propio, zona de tumbonas, barbacoa argentina, cancha de petanca y área cubierta con mesa de ping-pong. La terraza superior, con brisa constante y vistas al mar, es el escenario ideal para las cenas en familia al caer el sol.

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Una propuesta sólida dentro del mercado vacacional de la Costa Brava, respaldada por su ubicación, su nivel de equipamiento y una capacidad de uso flexible que la hace apta tanto para grupos familiares amplios como para dos familias.